El  1 de noviembre de 1611 se representaba por primera vez La Tempestad, obra de teatro escrita por el maestro William Shakespeare. Más de 400 años después, el público asiste a la misma obra de teatro. Mismos diálogos, mismos personajes, la misma esencia. Pero el cambio más espectacular está en el elenco: Uno de los actores lleva sensores de movimiento para que su personaje sea proyectado en una pantalla en medio del escenario. Gracias a Intel y al estudio británico The Imaginarium, La Royal Shakespeare Company de Londres es la primera compañía de teatro en incluir este tipo de tecnología en una obra teatral. 

Shakespeare se alía con Intel para traernos una obra de teatro con tecnología de cine: Avatar en tiempo real en el escenario

Shakespeare se alía con Intel para traernos una obra de teatro con tecnología de cine: A la izquierda podemos ver al avatar de Ariel, y a la derecha el actor que lo interpreta, también mostrado en escena.

27 proyectores de alta definición y un Ariel cubierto de sensores, Intel se sube al escenario de la mano de Shakespeare

En el texto de La Tempestad, Shakespeare quiso incluir la magia algo más que en otras de sus obras. Ariel, un espíritu que de vez en cuando hace de las suyas en escena, es capaz por ejemplo de desatar tormentas (de hecho, de esta manera empieza La Tempestad). También fue transformado en árbol. Todo esto y otros “momentos mágicos” en su día eran trasladados a escena de la manera más hábil posible. Cambios muy rápidos de vestuario, luces y sombras o incluso movimientos de objetos en escena por parte de asistentes escondidos.

Trasladado a 2016, tenemos un actor con sensores faciales, 27 proyectores de alta definición y cámaras, al más puro estilo cinematográfico. ¿Os acordáis de Benedict Cumberbatch realizando uno de los monólogos del dragón Smaug en la segunda parte de El Hobbit? Si la respuesta es sí, puede que os suene la siguiente imagen:

Shakespeare se alía con Intel para traernos una obra de teatro con tecnología de cine: Avatar en tiempo real en el escenario

Mark Quartley, actor que da vida a Ariel, cubierto de sensores faciales

Mark Quartley es el actor que da vida a Ariel, y aparece varias veces en escena. En algunas se proyecta a Ariel sobre una pantalla, otras sobre tubos de seda. Él también permanece en escena cuando aparecen las proyecciones, aunque un poco apartado (lo podemos apreciar en la primera imagen de este artículo). En escena, su avatar digital vuela, cambia de color, se transforma en árbol y en arpía. Todo lo que él hace es trasladado cuidadosamente a su némesis digital, en tiempo real, para el disfrute del público.

La tecnología aún está en fase beta, pero esperan introducirla en más obras de teatro

Esta tecnología tardó un año en desarrollarse, y requirió de un extenso trabajo de cooperación y logística por parte de los equipos de Intel, The Imaginarium y la Royal Shakespeare Company.

Desde Intel, una de las responsables cuenta al entrevistador de El País que esta tecnología está aún en fase beta y que aún hay algunos errores de sincronización entre el actor y el avatar, pero esperan introducir esta tecnología más a menudo en el teatro.

Sin duda es una evolución muy interesante en el mundo del teatro, especialmente para introducir elementos de magia y fantasía. La tecnología está cada vez más presente en este ámbito, y nos da muchas sorpresas.

Esperamos que se siga explorando esta tecnología en el ámbito teatral, y verla en acción en un escenario algún día.

 

 

¿Verías una obra de teatro que incluya un avatar digital en acción real? ¿En qué obra te gustaría verlo?

 

 

Tienes más información sobre las entrevistas a los representantes de Intel, RSC y The Imaginarium en el artículo original de El País.

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El  1 de noviembre de 1611 se representaba por primera vez La Tempestad, obra de teatro escrita por el maestro William Shakespeare. Más de 400 años después, el público asiste a la misma obra de teatro. Mismos diálogos, mismos personajes, la misma esencia. Pero el cambio más espectacular está...
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